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10 juegos educativos para regalar estas navidades

Fecha publicación: 18/12/2019 Categoria: Días especiales

 

Como cada Navidad, surgen dudas sobre qué regalos son recomendables para nuestros niños. En el post sobre la carta a los reyes magos, os recordábamos que es importante incluir juegos variados y educativos. De esta manera el tiempo de juego de vuestros hijos será mucho más enriquecedor y con más oportunidades de aprendizaje.

En los últimos años la oferta de juegos educativos ha crecido mucho y sin duda se han convertido en una herramienta con un enorme potencial pedagógico. Algunos juegos de mesa, ofrecen muchas posibilidades para aprender con los demás, disfrutar y además entrenar algunas habilidades como la atención, la memoria, el lenguaje o el razonamiento.

A continuación os recomendamos algunos juegos que usamos en Kidáctica y que tienen un enorme potencial para seguir aprendiendo en casa con la familia ¡Muy recomendables para incluir en la lista de regalos de nuestros niños!

 

1. Block & Block

Se trata de un juego con 54 barritas de madera. Con ellas hay que construir la torre y por turnos ir quitando barritas del color que indique el dado. Pierde el jugador que derrumba la torre. Es un juego estupendo para mejorar la psicomotricidad, coordinación motora, percepción visual y concentración. Para todas las edades. Cuesta aproximadamente 12€.
 

2. Dobble

Contiene varios mini-juegos de agilidad mental. Su objetivo es que los jugadores mejoren sus dotes de observación y sus reflejos. Para todas las edades. Aproximadamente 15€.
 

3. Grimaces

Este juego está pensado para trabajar las emociones a través de la imitación de gestos y expresiones faciales. Hay 72 cartas. Un jugador coge una carta imita la emoción de la tarjeta y el resto de jugadores deben adivinarla. También entra en juego la memoria ya que es importante recordarlas. Ayuda a mejorar la capacidad de expresarnos y facilita la comunicación. Para todas las edades. Cuesta aproximadamente 14€.
 

4. Emotions Detective: gestiona las emociones con diversión

Se trata de un juego para comprender y hablar sobre los conflictos cotidianos. Potencia la expresión y la gestión de sentimientos interpretando como se sienten los personajes. Muy recomendable para identificar las emociones y fomentar la empatía. Recomendado para niños de 24 meses a 6 años. Precio aproximado de 21€.

5. Rush Hour

Se trata de un juego de lógica que ayuda a desarrollar habilidades para la resolución de problemas y la planificación.  En Kidáctica nos encanta ya que la diversión y el aprendizaje están garantizados. Está recomendado para niños a partir de 6 años y tiene un precio aproximado de 24€.

6. Bananagrams

Bananagrams es un juego parecido al Scrabble. Consiste en formar palabras utilizando pequeñas fichas con letras. Muy recomendable para niños que están aprendiendo a leer ya que les ayudará a comprender cómo se forman las palabras y aumentará su vocabulario. Está recomendado para niños a partir de 6 años y tiene un precio de 23€.

7. Letra a Letra

Consiste en 100 cartas que llevan palabas escondidas. Los jugadores deben adivinar dónde empieza la palabra y leerla en voz alta antes que los demás jugadores. Con este juego trabajamos la fluidez lectora, concentración, agilidad mental, adquisición de vocabulario y memoria visual. Recomendado para niños a partir de 10 años tiene un precio de 12€.

8. Story Cubes

Está formado por nueve dados de seis caras cada uno, lo que hace un total de 54 imágenes. Los jugadores agitan los dados y tienen que inventar una historia utilizando las 9 imágenes que hayan aparecido. Es estupendo para entrenar la creatividad y trabajar distintos aspectos del lenguaje como vocabulario, narración, estructuración… Está recomendado para niños a partir de 6 años y tiene un precio de 12€.

9. Party & Co Junior

Party & Co Junior es un juego de mesa educativo y lúdico. El objetivo del juego es muy sencillo: deberás superar correctamente una serie de pruebas en equipo a través de 5 divertidas categorías poniendo a prueba tus habilidades (mímica, dibujo, definiciones o preguntas de conocimiento). Muy aconsejable para favorecer el juego en equipo, la comunicación y la espera de turnos. Recomendado para niños a partir de 9 años. Precio aproximado de 30€.

10. Cluedo

El Cluedo es un juego de mesa dirigido a resolver misterios y asesinatos. Es un juego estupendo para mejorar la capacidad de análisis y resolución de problemas. Además es una oportunidad perfecta para fomentar el juego en equipo y fortalecer relaciones sociales. Recomendado para niños a partir de 9 años. Precio aproximado de 20€.

                                                                                      Juegos educativos

Marta García López
Departamento Psicopedagógico
KIDÁCTICA, aprendizaje y comunicación

Consejos para escribir la carta a los Reyes Magos

Fecha publicación: 14/11/2019 Categoria: Días especiales

 

Se acercan las Navidades, unas fechas maravillosas para disfrutar y compartir tiempo con la familia. También es una época de búsqueda de regalos para los más pequeños de la casa. A veces pueden surgir muchas dudas ¿Cuántos juguetes debo regalar? ¿Cómo les puedo guiar para elegir juguetes más educativos? ¿Es bueno regalar videojuegos?

A continuación, os damos 10 consejos para contestar a estas preguntas y mantener la ilusión de los regalos sin perder la cordura.

1. El primer paso es escribir la Carta de los Reyes Magos juntos. Esto nos dará la oportunidad de guiar a los niños en sus elecciones. Es importante aprovechar este momento para ayudarles a priorizar, “De estos 5 regalos, ¿cuáles son los tres que más te gustarían? ¿Cuáles son tus preferidos?

2. En esta carta es importante que los niños sean conscientes de para qué o con quién usarán los regalos. De esta forma nos aseguramos que lo que piden tendrá un uso y que no lo piden simplemente por estar de moda. Por ejemplo “Este puzzle para ponerlo en mi habitación” “Estos patines para ir al parque” “Este juego de mesa para juego para jugar con mis hermanos”.

3. Cuando leamos la carta junto a los niños, podems animarles a incluir juegos variados. Si suelen pedir sólo muñecas, podemos motivarles a pedir algún juego de ingenio, juego de mesa, construcciones...de esta manera su tiempo de juego será mucho más enriquecedor y con más oportunidades de aprendizaje.

4. Os recomendamos no regalar más de 3 juguetes. Si queremos que los niños valoren los regalos, se interesen por ellos y les dediquen tiempo tenemos que evitar montañas de juguetes. Es bueno acordar con otros miembros de la familia los regalos que han pensado para no comprar en exceso.

5. Como padres, aunque haya cosas en la lista de nuestros hijos que no sean de nuestro agrado, hemos de tener en cuenta que alguna de ellos sí debe ser un regalo. A veces tenemos que ceder ya que si negamos un juguete lo que estamos consiguiendo es que cada vez se muestre más interesado por tenerlo.  

6. En cuanto a juguetes relacionados con tecnología (tablets, móvil, videoconsolas…)  es importante pactar los tiempos de uso y condiciones para que su utilización no sea perjudicial. Una vez acordado este punto, podrán incluirlo en su lista de regalos. En cuanto a los videojuegos es fundamental tener en cuenta las edades recomendadas.

7. Como regalo extra, os aconsejamos incluir cuentos o libros. Podéis elegir colecciones o títulos sobre temas que le gusten a tu hijo (aventuras, el espacio…). No tienen por qué ser solamente sobre literatura infantil. Podemos seleccionar libros sobre curiosidades, de animales con desplegables, atlas…

8. Otra idea muy interesante es regalar experiencias que se adapten a los gustos y edades de los niños. Este regalo puede tener sentido a partir de los 6 años ya que si son más pequeños no serán capaces de valorarlos. Podéis considerar salidas al zoo, al parque de atracciones, algún viaje especial…

9. Con la clásica frase “Este año me he portado muy bien” podemos aprovechar para reflexionar cómo ha ido el último año: qué cosas hemos hecho muy bien y cuáles tendríamos que mejorar.

10. Los padres somos el mejor modelo. Si queremos que nuestros niños no pidan montañas de regalos y que no sean caprichosos y avariciosos, tenemos que empezar por nosotros mismos. No podemos dejarnos llevar por el consumismo y por las compras descontroladas. Con nuestro comportamiento debemos enseñar a los niños que la felicidad no está en las cosas ni en los regalos.

                                                                                Consejos carta a los reyes magos

 

Marta García López
Departamento Psicopedagógico
KIDÁCTICA, aprendizaje y comunicación

Los espacios infantiles, un entorno para crecer

Fecha publicación: 21/09/2019

 

Durante la primera infancia, cada niño está actuando permanentemente para promover su desarrollo, y éste será mejor y más armonioso si encuentra en el medio los elementos necesarios para realizar dicha actividad. En esta línea de favorecer y construir espacios dónde los más pequeños puedan desarrollarse de la mejor manera aparecen los espacios y las escuelas infantiles.

Las escuelas infantiles no deben verse como entornos de instrucción académica cuyo objetivo es proporcionar a los niños una formación preescolar. Debemos entender la escuela infantil como una escuela de vida que abarca todos los ámbitos de la persona y cuyo objetivo es favorecer el desarrollo integral del niño cimentando las bases para un buen desarrollo intelectual, emocional y motriz.  

Con la idea de ofrecer una alternativa diferente a la idea más tradicional de “escuela infantil” nace Kidactilandia. Es un espacio que desarrollamos con éxito desde hace tres años, donde la estimulación temprana, el aprendizaje y la comunicación va dirigido a grupos muy reducidos y adaptado a las necesidades particulares de cada niño.

La escuela infantil posee características muy particulares en lo que se refiere a la organización de los espacios: requiere espacios amplios, bien diferenciados, de fácil acceso y especializados. Resulta muy importante también, la existencia de un espacio donde puedan llevarse a cabo tareas conjuntas de todos en grupo: asambleas, dramatizaciones, etc. (Zabalza, 2009).

 Las clases convencionales con espacios indiferenciados resultan escenarios empobrecidos y dificultan una dinámica de trabajo centrada en la autonomía. De la misma forma, los espacios deben ser seguros, evitando riesgos innecesarios sin caer en la sobreprotección, apoyando el disfrute de manera autónoma por parte de los niños, y en donde sea posible el acceso a todas las dependencias, los materiales y personas. (González y Osoro, 2008).

Hemos de tener en cuenta que un espacio de educación infantil ha de ser ante todo un escenario muy estimulante, capaz de facilitar y sugerir múltiples posibilidades de acción. En esta línea, cobra especial importancia la elección de los materiales que introducimos en el aula. Estos materiales pueden ser de todo tipo y condición: comerciales y construidos; unos más formales y relacionados con actividades académicas y otros procedentes de la vida real. (Zabalza, 2009). Es importante que provoquen investigación y exploración. Además, éstos deben ser atractivos, de manera que promuevan el interés y las ganas de utilizarlos.

Suele decirse que una de las tareas fundamentales de un educador infantil es saber organizar un ambiente estimulante que abra a los más pequeños infinitas posibilidades de acción, exploración, descubrimiento y, en definitiva, de aprendizaje. (Zabalza, 2009).

En esta línea, pensamos que es importante ofrecer variedad de objetos, a la vez que facilitamos su accesibilidad para que los niños puedan escogerlos y utilizarlos de forma autónoma evitando la dependencia del adulto. 

En Kidactilandia, cuidamos al máximo todas estas premisas para ofrecer un espacio educativo de calidad.  Hemos elaborado un proyecto en el cual aparecen los objetivos, la planificación y la organización de la acción educativa y del desarrollo personal del niño en todas sus facetas. En este entorno siempre tratamos de responder a las necesidades de cada persona entendidas desde la diversidad y con el fin de ofrecer diferentes oportunidades para que los niños puedan aprender, siempre respetando los intereses, ritmos y tiempos de cada uno de ellos.

 

                                                                                                   Kidactilandia, espacio educativo

Marta García López
Departamento Psicopedagógico
KIDÁCTICA, aprendizaje y comunicación

Dificultades Específicas de aprendizaje: La Dislexia

Fecha publicación: 19/07/2019

        

La Asociación Internacional de Dislexia (IDA, 2002) describe la dislexia como una dificultad específica de aprendizaje (DEA) de origen neurobiológico. Se caracteriza por dificultades en el reconocimiento de las palabras y por problemas de ortografía y decodificación. Como consecuencia secundaria, suelen presentarse dificultades en la comprensión lectora.

Debido a las dificultades, los niños con dislexia muestran cierto rechazo hacia la lectura y evitan leer. Esto puede obstaculizar el aprendizaje del vocabulario y del conocimiento del mundo general. Debido a los errores y fallos en la lectura es posible que experimenten sentimientos de fracaso, expectativas negativas y frustración. Estas situaciones pueden tener repercusiones muy importantes en su autoestima.

Diversos estudios confirman que la dislexia tiene una base hereditaria. Por lo tanto, antecedentes familiares (padres, tíos, hermanos…) con este tipo de dificultades, constituyen un factor importante en la  aparacición de la dislexia.

Hasta los 8 años no es posible diagnosticar un trastorno del aprendizaje como la dislexia ya que los manuales diagnósticos requieren un retraso de 2 años en comparación con el grupo de edad con errores consolidados y generalizados. De esta manera resulta complicado detectar aquellos niños que podrían presentar dificultades tempranas a la hora de enfrentarse al aprendizaje de la lectura. 

Cuando aparecen dificultades o signos de alarma y los profesores informan de un retraso en el aprendizaje de la lectura, es imprescindible consultar con especialistas. A través de una evaluación exhaustiva con el niño, y el análisis sobre el contexto educativo y familiar, el profesional puede valorar si el niño presenta o no un trastorno del aprendizaje.

Os contamos algunos signos de alarmas que pueden aparecer hacia los 6 años, coincidiendo con la iniciación a la lectura y la escritura:

- Aparecen dificultades en la correspondencia entre las letras y sus sonidos.

- Cometen errores de lectura como sustituir palabras similares (gatón/ratón, pecera/petera, casa/cada), cambiar letras (b por d, q por p) o invertir letras (le por el, as por sa…).

- Cometen errores al escribir (por ejemplo, separan palabras que tendrían que ir juntas o unen palabras distintas en una misma. También es frecuente sustituir, cambiar u omitir letras de una palabra).

- Aparecen dificultades para leer, deletrear o repetir palabras largas o desconocidas.

- Debido a los errores anteriores, la lectura es poco fluida, suele ser lenta con muchas pausas y bloqueos.

 

Es Kidáctica sabemos que la intervención temprana es esencial y siempre diseñamos planes individualizados adaptados a las necesidades específicas de cada niño y su familia. El tratamiento debe estar basado en 4 niveles fundamentales:

- El área psicológica con el objetivo de aumentar la autoestima del niño y mejorar su sentimiento de competencia ante las tareas de lectura.
 

- El área pedagógica con el fin de reforzar procesos cognitivos como el lenguaje, la memoria o la atención, dando especial protagonismo a los procesos prelectores (conciencia fonológica, conversión grafema-fonema…)
 

- A nivel familiar asesoramos a las familias sobre cómo trabajar en casa y cómo abordar temas emocionales como la autoestima o el nivel de exigencia.
 

- A nivel escolar orientamos al profesorado sobre cómo planificar apoyos y adaptaciones curriculares que permitan ajustar el proceso de enseñanza y aprendizaje de la lectura a las necesidades específicas del niño.

   dislexia

Lecturas recomendadas

Cuetos, F.(2011). Psicología de la lectura. Madrid: Wolters Kluwer Educacion.

Jiménez, J.E., and coord. (2012). Dislexia en Español: prevalencia e indicadores cognitivos, culturales, familiares y biológicos. Madrid: Pirámide. 

 

Marta García López
Departamento Psicopedagógico
KIDÁCTICA, aprendizaje y comunicación

La importancia del dibujo en el desarrollo infantil

Fecha publicación: 09/04/2019 Categoria: Arte

 

El dibujo infantil es un medio de comunicación y expresión a través del cual el niño empieza a ser capaz de representar la realidad que le rodea. En sus inicios, el dibujo aparece como parte del desarrollo de la actividad motora y los dibujos se limitan a reproducir los movimientos de la mano.

La relación entre el juego y el dibujo es muy estrecha ya que los niños disfrutan expresándose a través de sus dibujos o experimentando con los colores y las formas. Durante la infancia, los niños dedican mucho tiempo a dibujar como parte de su tiempo de juego ya que resulta una actividad muy placentera para ellos.

El dibujo contribuye al desarrollo de 3 áreas fundamentales para el desarrollo temprano del niño: la motora, la cognitiva y la emocional.

- Dibujando los niños aprenden a controlar sus movimientos y son capaces de adquirir una motricidad fina adecuada para desarrollar futuras habilidades como la escritura.
 

- El dibujo tiene un indudable componente cognitivo ya que permite a los niños reflejar su comprensión del mundo y la realidad.  Además, fomenta la creatividad y la imaginación. 
 

- El aspecto afectivo es muy importante, ya que en sus dibujos los niños pueden representar aquello que les preocupa, aquello que desean o las cosas que les interesan. El dibujo ayuda a los niños a expresar emociones que ellos mismos no sabrían expresar con sus palabras.

El dibujo infantil va pasando por diferentes fases:

- Los primeros dibujos de los niños consisten en los llamados “garabatos” y tienen lugar alrededor de los 18 meses de edad. Éstos consisten en líneas rectas o curvas que se repiten y que no representan nada reconocible. En esta edad es importante no pedir a los niños que dibujen o copien. Lo más importante es animarles a dibujar en hojas en blancas para que poco a poco vayan experimentando con las pinturas (primero empezar con ceras gruesas y progresivamente introducir lápices más finos).

- Entre los 2 y 3 años, el niño imita líneas horizontales, verticales, posteriormente va incluyendo líneas onduladas y círculos. A partir de los 2 años intentan representar o copiar la realidad, pero aún no tienen la habilidad suficiente para que sus dibujos tengan un parecido representativo.

- Entre los 3 y 5 años, el niño ya ha mejorado habilidades motoras como la precisión en el trazo o el agarre correcto del lápiz. Además, cuando dibuja tiene una intención concreta y pone nombre a lo que dibuja. Hacia los 4-5 años logran dibujar algunos objetos como casas, árboles y ya puede distinguirse la figura humana, aunque todavía se aprecia desproporción en las partes.

- A partir de los 6 hasta los 8 años, los niños intentan que sus dibujos se acerquen a la realidad, comienzan a incluir detalles y a utilizar los colores.

- De los 9 hasta los 12 años el niño ha alcanzado una madurez motora que le permite que sus dibujos sean cada vez más realistas. Comienzan a tener en cuenta aspectos como la perspectiva, las proporciones y la superposición.

 

¿Por qué es importante que los niños dibujen?

En Kidáctica consideramos que el dibujo es una herramienta educativa fundamental, por ello todos los días damos a los niños la oportunidad de crear constantemente. A veces podemos hacerlo a través de murales conjuntos, otras utilizándolo para trabajar un cuento, también como dibujo libre individual…A través de los dibujos, podemos interpretar qué piensan, cómo se sienten o cómo ven el mundo que les rodea. Dibujar les ayuda a desarrollar la sensibilidad y es una vía estupenda para trabajar sus emociones.

También disfrutamos exponiendo sus trabajos en nuestras paredes y murales. Son un elemento más de la decoración del centro y a los niños les encanta ver que las cosas que hacen son valiosas. Otras veces se llevan a casa el mural realizado en grupo, cada día un niño diferente. Este pequeño detalle les ayuda a mejorar su autoestima.

La creatividad y la imaginación son pilares esenciales en la educación de los niños. Desde pequeños hemos de estimular su capacidad creadora, sin poner límites y sin corregir sus dibujos, valorando si se parece o no a la realidad.  

                                                                                             dibujo infantil

Marta García López
Departamento Psicopedagógico
KIDÁCTICA, aprendizaje y comunicación

Fomentar el hábito de estudio y la concentración

Fecha publicación: 05/01/2019 Categoria: Autonomía

 

“Aprender a aprender”

 

Con el paso de la educación infantil a la educación primaria, aumenta el volumen de información que los niños tienen que aprender. Por este motivo, es fundamental iniciar a partir de los 6 ó 7 años hábitos de estudio que les permitan organizar las tareas escolares. Estos se adquieren poco a poco a través de la experiencia. Primero el adulto o el educador, tendrá que explicar a los niños la importancia de los hábitos de estudio ayudándoles con pautas y consejos muy claros. Con la práctica del día a día estas rutinas se irán automatizando y el niño podrá repetirlas regularmente de forma autónoma. Crear este hábito desde pequeños, ayudará en gran medida al éxito escolar futuro.

 

Para introducir el hábito de estudio, los niños necesitan haber establecido algunas habilidades que les permitan:

- Mantener la atención durante un tiempo prolongado en una misma tarea.

- Memorizar, retener y recordar la información.

- Concentrarse en la tarea evitando las distracciones.

 

Estas habilidades pueden trabajarse previamente de forma implícita a través de juegos como puzzles, rompecabezas, memory o libros de colorear, y también a través de la lectura de cuentos.  A continuación os ofrecemos consejos y técnicas para crear hábitos de estudio eficaces:

- Elige un lugar tranquilo y libre de distracciones para iniciar la sesión de estudio. Es importante que siempre sea el mismo.

- Elabora un calendario de estudio con listas de tareas y el tiempo de dedicación para cada una de ellas. Tacha o subráyalas cuando se vayan finalizando. 

- En este calendario, sitúa las tareas más complicadas al principio.

- Al final del calendario, incluye tareas, actividades o juegos que sean agradables y motivantes para el niño. Podrá realizarlos una vez acabadas las tareas planificadas.

- Programa pausas para descansar y recuperar energía. Es importante levantarse de la silla, mover el cuerpo y tomar agua.

- Utiliza técnicas de estudio para organizar y relacionar la información que tiene que aprender: esquemas, mapas conceptuales, subrayado…

- Puedes utilizar música de fondo pare realizar algunas actividades ya que es una gran aliada para la concentración y la relajación.

- Refuerza sus logros y aprovéchalos para explicarle las ventajas de seguir un hábito de estudio.

 

Por último, os recomendamos algunos recursos muy interesantes para trabajar con los niños el hábito de estudio y la concentración:

- “Aprender a estudiar” es una web dirigida a estudiantes de educación primaria. Ofrece consejos y técnicas para mejorar la memoria y la capacidad de concentración. Incluye actividades para aprender a subrayar, hacer esquemas, resúmenes o tareas para reforzar la comprensión lectora.

- METAaprendizaje es un canal de vídeo dirigido a estudiantes a partir de secundaria. Incluye consejos prácticos que tratan sobre cómo aumentar la concentración, estrategias de lectura y técnicas de estudio para asimilar conceptos de forma efectiva.

- “GoCongr” es una plataforma para crear calendarios de estudios. Permite gestionar y asignar el tiempo de estudio necesario para cada tarea con el fin de crear una rutina de estudio eficaz.

- Forest es una app cuyo objetivo es eliminar la dependencia al móvil. Se trata de un bosque muy peculiar cuyos árboles se nutren de la capacidad de concentración del niño. Si se atienden llamadas o se consultad redes sociales los árboles morirán.

- Sworkit es una aplicación con tablas de entrenamiento de 5 minutos para estirar el cuerpo después de horas delante los apuntes. Es muy recomendable utilizarla para hacer pausas y coger energía para continuar con el estudio. 

 

                                                                                     ?Hábitos de estudio

Marta García López
Departamento Psicopedagógico
KIDÁCTICA, aprendizaje y comunicación

El Cesto de los tesoros

Fecha publicación: 03/11/2018 Categoria: Estimulación sensorial

 

Hoy queremos hablaros de una de las actividades educativas preferidas de nuestro centro: El Cesto de los tesoros. Se trata de una propuesta de aprendizaje que favorece la curiosidad de los bebés a través de la exploración y el descubrimiento del entorno.

En Kidáctica pensamos que para jugar no siempre hacen falta juguetes. Seguro que muchos de vosotros habéis tenido la experiencia de regalar un juguete a un bebé y que para vuestra sorpresa, haya dedicado más tiempo a jugar con la caja y el envoltorio que con el propio juguete. Esto sucede porque en muchas ocasiones los juguetes dirigidos a los bebés suelen ser muy limitados. Por ello, cualquier objeto cotidiano puede resultar más atractivo y estimulante para ellos. 

 

¿Qué es?

Cuando hablamos del cesto de los tesoros, nos referimos a un cesto repleto de objetos cotidianos fácilmente manipulables para los niños. Preferiblemente objetos de distintos materiales, colores, pesos, texturas y formas. Se recomienda que el cesto sea estable y sin asas, de unos 10 cm de altura para que los niños puedan acceder a las cosas deseadas de forma cómoda. Estos objetos, por su variedad, pretenden estimular los sentidos y la capacidad cognitiva de los bebés.

El cesto de los tesoros es una propuesta indicada para niños a partir de niños de  que son capaces de permanecer sentados de forma segura y cómoda.

 

¿Qué tipos de objetos podemos incluir en el cesto de los tesoros?

Pongamos en funcionamiento nuestra imaginación y creatividad. En casa hay cantidad de objetos abandonados en los cajones con muchas posibilidades para estimular los sentidos.

  • - Os recomendamos incluir objetos variados de cartón como cajas, papel, utensilios de madera, metal, telas o incluso algunos botes de vidrio siempre con cuidado y con niños más mayores. 
     
  • - Es aconsejable incluir objetos que despierten los sentidos: algunos que suenen, que tengan brillos, que puedan chupar, con diferentes texturas (suaves, rugosas…) o que tengan diferentes olores.

Además, vosotros mismos también podéis crear materiales a partir de objetos cotidianos. Por ejemplo, meter cosas en un frasco de cristal para que suene, atar cascabeles a una cuerda, coser botones a una tela…

Es importante observar las reacciones de los niños para analizar cuáles son los objetos que más gustan, cuáles despiertan más interés o cuáles ignoran.

                                                                                                     cesto de los tesoros
 

¿Qué habilidades desarrollan los bebés con el cesto de los tesoros?

 

·         Ejercita su autonomía y toma de decisiones al poder elegir cómo y con qué jugar sin depender del adulto. En esta actividad el juego se adapta a los ritmos, necesidades e intereses del niño y no al revés como ocurre normalmente.

·         Potencia la atención y la concentración ya que durante la actividad los niños pasan largos ratos experimentando, examinando y manipulando.

·         Estimula la psicomotricidad a partir de la manipulación de los objetos (pinza digital, prensión…) y favorece la coordinación corporal en los desplazamientos que el niño necesita para buscar y alcanzar los objetos.

·         Si la actividad se desarrolla con otros bebés, favorece la socialización y la interacción con otros niños.

 

Es aconsejable desarrollar el cesto de los tesoros en sesiones de 30 minutos. Cuando veamos que los niños van perdiendo interés, podemos parar la actividad y recoger los materiales para poner fin al juego. Es interesante aprovechar este momento para introducir la rutina de “recoger”.

Es importante elegir lugares tranquilos y espaciosos que permitan a los niños moverse con libertad. Desde nuestra experiencia, resulta ideal reunir a varios niños entorno al cesto de los tesoros. De esta forma la actividad se verá muy enriquecida con las interacciones y los intercambios comunicativos de los niños. Por último, queremos hacer hincapié en la importancia de observar el juego de los niños pero sin intervenir y dirigir. 

(foto recuperada http://mundosdecris.blogspot.com.es/2015/01/el-cesto-de-los-tesoros.html)

                                                                                                  

Marta García López
Departamento Psicopedagógico
KIDÁCTICA, aprendizaje y comunicación

Cómo motivar la vuelta al cole

Fecha publicación: 20/08/2018 Categoria: Días especiales

 

Con el fin del verano comienzan los preparativos del nuevo curso. El período de vacaciones de los niños ha sido largo y, por lo tanto, la vuelta será más dura para ellos. Muchos pueden presentar cansancio, falta de atención, irritabilidad e incluso ansiedad. Para hacer que la vuelta al cole sea más fácil y sencilla, compartimos con vosotros 10 consejos:  

1.       Retoma horarios y rutinas. Durante las vacaciones las rutinas diarias pasan a un segundo plano; nos dormimos y nos levantamos más tarde, nuestras horas de comer cambian, tenemos más tiempo para actividades de ocio… Una semana antes de comenzar el colegio es importante ir retomando de forma progresiva las rutinas y horarios habituales.

2.       Prepara el material de forma conjunta. Estrenar ropa, material, cuadernos o libros siempre motiva y despierta la ilusión. Pide a los niños que hagan la lista de las cosas que necesitan y hazles partícipes de las compras, la preparación de la mochila o la organización de la ropa.

3.       Recordemos el curso pasado. Podemos hacer una lista de las vivencias positivas y divertidas del año pasado (excursiones, días especiales, amigos…) haciendo hincapié en las cosas importantes que aprendieron.

4.       Crea de forma conjunta un espacio de estudio. De cara a las rutinas de estudio que habrá que adquirir con la vuelta al cole, podemos preparar con los niños el espacio que utilizarán para realizar sus tareas escolares. Es importante que este sea tranquilo, luminoso, agradable y libre de distractores (tele, teléfono…)

5.       Retomar el contacto con amigos del colegio. Días antes de comenzar las clases, podemos organizar una actividad con los compañeros de clase de nuestro hijo (ir al parque, a merendar…). Este encuentro generará sensaciones positivas que motivarán sus ganas de volver al colegio.  

6.       Elige de forma conjunta actividades extraescolares que motiven y agraden a los niños. Siempre aconsejamos que las extraescolares no sean impuestas a los niños. Os recordamos la importancia de incorporar actividades físicas ya que ayudan a los niños a liberar el estrés y además contribuyen a mejorar su salud.

 7.       Acompáñales el primer día de cole con tu mejor sonrisa. Esto hará que la separación sea más fácil y se sentirán más tranquilos. En este momento también es importante recordar a los niños la importancia de ser puntuales.

8.       Establece una dieta sana y equilibrada. Durante el verano niños y mayores descuidamos nuestra alimentación; picamos entre horas, desayunamos tarde, consumimos más dulce…es importante instaurar un hábito saludable sobre todo a la hora del desayuno. Éste ayudará a mejorar el rendimiento mental y físico de nuestros niños. Recuerda incorporar fruta, cereales y lácteos.

9.       Haz una lista de propósitos para el nuevo curso en el que tanto papás como hijos describan de forma sencilla pequeñas actividades para realizar de forma diaria o semanal (leer todos los días, colorear juntos al final de la tarde, hacer una receta el fin de semana…)

 10.   No hagas comentarios negativos del tipo ¡Qué horror volver a la rutina! o ¡Qué ganas tengo de que volváis al colegio! Recuerda que los niños aprenden de lo que ven y de lo que oyen. Si nos mostramos negativos, les trasmitiremos estas sensaciones.  

Marta García López
Departamento Psicopedagógico
KIDÁCTICA, aprendizaje y comunicación

Actividades para entrenar la psicomotricidad fina

Fecha publicación: 09/06/2018 Categoria: Días especiales

 

La motricidad fina es la habilidad relacionada con la movilidad de las manos y dedos para el manejo de las cosas. En esta destreza también conocida como la pinza digital, participa el sistema nervioso y el sistema motor. Para tener el control de la motricidad fina, los niños necesitan desarrollar algunas destrezas básicas como la fuerza muscular, la planificación, la coordinación ojo-mano y la sensibilidad.

Es importante trabajar esta habilidad desde temprana edad. Durante los primeros meses de vida los bebés van afinando sus movimientos para conseguir coger y, más tarde, sostener los objetos. Con estos intentos van consiguiendo que sus movimientos sean cada vez más precisos.

Hacia el primer año de vida, los niños comienzan a hacer actividades como arrastrar objetos, pintar con ceras o manejar piezas grandes de construcciones. De esta manera van trabajando y mejorando la precisión de las manos y los dedos. Es importante trabajar la motricidad fina de forma progresiva, manejando primero objetos flexibles de un tamaño similar a las manos de los niños iendo hacia objetos de menor tamaño.  A partir de los 4 años los niños son capaces de recortar, pintar, moldear, puntear o hacer encajables a la perfección.

En el desarrollo de la psicomotricidad fina cobra especial importancia la estimulación de la grafomotricidad que se define como los movimientos que hace la mano para escribir. En el entrenamiento de la grafomotricidad es importante ir poco a poco. Por ello, antes de trabajar sobre una hoja de papel, recomendamos  comenzar por formatos grandes como el suelo o una pizarra, pintando primero con las manos, luego con los dedos y por último utilizando ceras, bolis o lápices. Trabajando la grafomotricidad de forma temprana podemos detectar y prevenir trastornos del aprendizaje como la disgrafía.

A través de distintas actividades, padres y educadores podemos   a los niños a desarrollar la psicomotricidad fina. A continuación os recomendamos algunas tareas de menor a mayor dificultad para potenciar esta destreza en un entorno de juego y diversión:

  • - Juega con Plastilina. Está masa permite a los niños hacer distintas acciones (amasar, estirar, enrollar, pellizcar…) para fortalecer los músculos de los dedos.
     
  • - Utiliza juegos manipulativos de encajables. Por ejemplo, aquellos con grandes tornillos y tuercas para enroscar o bloques para apilar y crear construcciones.
     
  • - Haz collares con cuentas. Os recomendamos usar primero cuentas con agujeros grandes e hilos gruesos e ir pasando a cuentas cada vez más pequeñas con hilos finos.
     
  • - Utiliza pinzas de la ropa como juguete. Por ejemplo para colgar notas, folios, ropa de muñecos o simplemente para decorar una caja. Mientras los niños juegan con las pinzas están desarrollando la presión, fuerza muscular y estarán fortaleciendo los dedos índice, corazón y pulgar.
     
  • - Incorpora botellas con tapones y pide a los niños encontrar el tapón correspondiente para cada botella. Con este juego estarán practicando la coordinación y la destreza de enroscar y desenroscar.
     
  • - Enseña a los niños a doblar la ropa, subir y bajar cremalleras y por último a abrochar y desabrochar botones.
     
  • - Las tijeras son una herramienta imprescindible para trabajar la motricidad fina. Os recomendamos empezar haciendo cortes sobre hojas, judías verdes, goma eva y luego ir pasando a formatos de papel, iendo desde figuras más sencillas (cuadrados, cículos…) a formas más complejas (estrellas, árbol, animal…).
     
  • - Dibujar primero con ceras o lápices de punta gorda para más tarde ir introduciendo la escritura utilizando lápices o bolígrafos.

                                                          

Marta García López
Departamento Psicopedagógico
KIDÁCTICA, aprendizaje y comunicación

La pérdida de un ser querido

Fecha publicación: 05/03/2018 Categoria: Relaciones sociales

 

Los niños toman consciencia de la muerte mucho antes de lo que los adultos pensamos. En nuestra sociedad, es casi imposible mantener a cualquier niño apartado de este tema. La televisión, los periódicos, los videojuegos, las películas y series infantiles son una constante fuente de información que al niño no se le pasa por alto. La muerte es parte de la vida cotidiana y hasta cierto punto los niños son conscientes de ello.

Los adultos en nuestro deseo de proteger, evitamos hablar de este tema con los más pequeños, pero recordemos que no hablar sobre algo no significa que no nos estemos comunicando. Los niños son magníficos observadores y ellos pueden “leer” a las personas según las expresiones de sus caras y según la forma con la que hablan. Los seres humanos nos expresamos a través de lo que hacemos, a través de lo que decimos y a través de lo que no decimos.

Ser indiferente a este tema e ignorar las preguntas que un niño hace cuando se produce la pérdida de un ser querido, puede dar lugar a ambigüedades y dudas importantes que impidan al niño construir un concepto sobre la muerte estable y coherente con las experiencias que vive.

Desde nuestro punto de vista, respetando las creencias y valores de las familias, recomendamos siempre contestar a las preguntas del niño. Sea cual sea la explicación que las familias decidan ofrecer según su cultura, valores y religión, los niños necesitan conocer y resolver sus dudas para construir una representación del mundo que les rodea. Si obviamos y evitamos responder, contribuimos a que haya dudas y contradicciones que pueden generar ansiedad y preocupación.  

En el post de hoy, os sugerimos algunos consejos sobre cómo explicar a los niños la pérdida de un ser querido.

  • - Es importante que sea la familia más directa (padres, abuelos…) los que comuniquen y expliquen al niño la pérdida del ser querido y que sean ellos los que contesten a sus dudas.
  • - En cuanto a la explicación, es importante que sea clara, comprensible y sencilla, sin utilizar muchos detalles.
  • - Es fundamental ayudar a los niños a mostrar y manifestar sus emociones tras la noticia. El primer paso, es que los adultos también lo hagamos y lo compartamos con ellos “Mamá también está triste”.
  • - Los niños pueden manifestar algunas conductas disruptivas o pérdida de hábitos ya adquiridos (miedo a dormir solos, pesadillas, control de esfínteres...). Probablemente se deba a los cambios que se han producido en su día o día o simplemente sean una manifestación de su tristeza. Os recomendamos tener paciencia e ir poco a poco recuperando el ritmo de vida cotidiano.
  • - Es importante mantener el recuerdo de la persona fallecida. Os recomendamos no retirar de manera brusca sus fotos, recuerdos o pertenencias a las que los niños se puedan sentir apegados. Cuanto más natural sea la despedida, más ayudaremos a los niños a elaborar el duelo y la pérdida del ser querido.

Aprovecho para recomendaros un cuento de inspiración Montessori para tratar el tema de la muerte con los niños. Se titula “Para Siempre", escrito por Camino García e ilustrado por Marco Recuero. En la historia, la autora consigue transmitir de forma muy cercana, realista y cálida la muerte como algo natural que forma parte de la vida de un ser vivo.

                                                                  la pérdida de un ser querido

Marta García López
Departamento Psicopedagógico
KIDÁCTICA, aprendizaje y comunicación

La amistad durante la infancia

Fecha publicación: 12/12/2017 Categoria: Relaciones sociales

 

“Quien tiene un amigo tiene un tesoro”

En el post de hoy queremos hablar sobre las relaciones de amistad de los niños durante sus primeros años de vida. Entre los tres y seis años de vida, los niños empiezan a tener representaciones, opiniones y creencias acerca de lo que suponen las  relaciones en un grupo de iguales. A medida que se avanza en el desarrollo, la capacidad cognitiva va haciendo posible distintas formas de interacción: tener en cuenta las necesidades de los otros, anticipar sus respuestas, responder a los intereses de los demás…

Durante el segundo año, la conducta del niño se va haciendo cada vez más social, adaptando más su propia conducta hacia los otros. En este momento es importante destacar el papel de la aparición del lenguaje a la hora de aumentar las posibilidades de coordinar la acción con los iguales.

A medida que van creciendo, también están preparados para compartir conversaciones más profundas que tienen que ver con sus emociones, sentimientos… De esta manera aumenta la cohesión del grupo y mejora la capacidad de los niños para comprender y ponerse en el lugar de los demás.

A los cinco, seis o siete años, el hecho de compartir pensamientos y sentimientos se hace mucho más explícito, ya que son más capaces de entender lo que sus amigos están pensando. Si los niños comparten cómo se sienten, cuáles son sus gustos, sus temores…esto permite que desarrollen capacidades emocionales relacionadas con la empatía y la comprensión de cómo se comportan y cómo se sienten los demás.  Además, son capaces de negociar soluciones en el caso de conflictos e intentan una reconciliación.

El grupo de iguales ofrece al niño un apoyo y un sentimiento de pertenencia. Las semejanzas y el parecido constituyen factores importantes de cohesión social y los niños tienden a relacionarse con otros que consideran semejantes o parecidos en cuanto a gustos, características y comportamiento.

Es importante señalar que el grupo de amigos tiene un efecto regulador sobre la conducta de los niños. También juega un papel fundamental en su desarrollo moral y de las conductas prosociales, tales como ayudar, compartir o cooperar.

Como padres y educadores es importante ayudar a nuestros hijos a conocer a otros niños y favorecer escenarios en los que puedan compartir aprendizajes, juegos y aficiones. También es fundamental escucharles cuando surjan dificultades para ayudarles a resolver conflictos de forma adecuada. 

 

Marta García López
Departamento Psicopedagógico
KIDÁCTICA, aprendizaje y comunicación

 


La tartamudez Infantil

Fecha publicación: 26/10/2017 Categoria: Lenguaje

 

Se considera tartamudeo a la dificultad en la fluidez del habla. Podemos hablar de tartamudez infantil, cuando observamos que un niño repite o prolonga un número inusual de veces un sonido o titubea demasiado tiempo entre dos palabras. En paralelo a la falta de fluidez del lenguaje, también se pueden observar algunas conductas, como esfuerzo al hablar, tensión facial, tics o incluso movimientos en las extremidades.

En general los aspectos más alarmantes son:

  • - Prolongar sonidos.
  • - Repetir más de dos ó tres veces sonidos o sílabas.
  • - Bloquearse o atascarse al hablar.
  • - Observar tensión o esfuerzo claro al hablar.

Aprender las habilidades necesarias para hablar parece que es más difícil para unos niños que para otros. Los niños entre 2 y 5 años no tienen una fluidez total hasta que aprenden cómo organizar las palabras y las frases. En algunos niños, esta falta de fluidez se hace más evidente y puede prolongarse a lo largo de su desarrollo.

Es frecuente relacionar las disfluencias con reacciones emocionales hacia estímulos estresantes de la vida del niño. En la bibliografía se hace referencia a situaciones que introducen alteraciones en la vida familiar y cotidiana del niño como por ejemplo el nacimiento de un hermano, cambio de casa o separación de los padres.  También pueden afectarle situaciones de presión de tiempo, cambios de rutinas o situaciones concretas de comunicación.

Realmente, no se conoce el origen del tartamudeo, la evidencia científica indica que existe un componente genético que influye en que una persona pueda tener una mayor predisposición a tartamudear. Por lo tanto, es más fácil encontrar casos de tartamudez dentro de una familia con antecedentes de este tipo. Se ha encontrado que más del 1% de la población tartamudea y que afecta más a niños que niñas siendo la proporción  4 a 1.

La detección temprana de la tartamudez en un niño pequeño es vital para su futuro. Es muy importante realizar una consulta preventiva con un terapeuta del lenguaje especializado. Lo peor que podemos hacer es “esperar” ya que cuanto más cerca del inicio del síntoma se intervenga mejor será el resultado.  La intervención temprana es un elemento fundamental en la intervención de esta dificultad siendo importante abordarla directamente con el niño y también con sus familiares más cercanos. La intervención profesional temprana tiene por objeto restablecer la fluidez antes de que las estructuras del lenguaje se consoliden con difluencias.

La actitud de los padres es muy importante en la evolución del niño, han de estar tranquilos y relajados ya que pueden transmitir al niño la ansiedad que experimentan y esto podría agravar el problema.

Os dejamos algunos consejos sencillos para ayudarles a mejorar su fluidez:

  • - Dedicar un tiempo diario para charlar con el niño. Es importante buscar momentos para que el niño pueda expresarse de forma tranquila sin que nadie le interrumpa. Sugerimos proponer temas de su interés. Pueden ser unos 15 minutos diarios.  
  • - Reducir las preguntas. Las preguntas directas (aquellas que se responden con “si” o “no", o con datos) son más difíciles para los niños con poca fluidez. Les obliga a responder en concreto y saben que se está esperando su respuesta.
  • - Leer con él. La lectura ayuda a tener temas de conversación. Leer cuentos juntos puede facilitar la fluidez tanto al leer como al contar lo leído.
  • - Hablarle lento le ayudará a mejorar la fluidez.  Es una forma de conseguir que el niño hable más despacio sin decírselo.  Para hablar lento un truco es alargar la primera sílaba como sin mantuviésemos más tiempo la vocal.
  • - Emplear lenguaje sencillo. Es importante evitar frases largas y complicadas. También os recomendamos no introducir palabras poco frecuentes para su edad.
  • - Evitar cualquier gesto o comentario que pueda indicar al niño desaprobación de su forma de hablar. No hacer observaciones al niño sobre su forma de hablar e incluso no utilizar frases tipo “habla más despacio”, “relájate”, “vuelve a empezar”, “tranquilízate”…

 

Recuerda:

  • - Los niños entre 2-5 años no tienen una fluidez total, cometen errores.
  • - Es cierto que las disfluencias pueden desaparecer de forma espontánea, pero no en todos los casos.
  • - Es preferible no esperar y tratar al niño lo antes posible.

Tartamudez Infantil

Lecturas de interés:

  • - Fundación española de la tartamudez. Guía de Orientación para padres.
    Descárgala en: https://www.fundacionttm.org/la-tartamudez/guia-para-padres/
  • - Fernández-Zúñiga, A. (2014). Guía de Intervención Logopédica en Tartamudez. Síntesis.
  • - Fernández-Zúñiga, A, Caja (2008). Tratamiento de la Tartamudez en niños. Masson. 

 

Marta García López,
Departamento Psicopedagógico
KIDÁCTICA, Aprendizaje y comunicación


El Síndrome de Asperger

Fecha publicación: 15/08/2017 Categoria: Relaciones sociales

 

El síndrome de Asperger se trata de un trastorno del desarrollo situado dentro del espectro autista en el que no se ve afectado el nivel cognitivo del sujeto pero sí otros aspectos relacionados con el lenguaje y la comunicación. No hay retraso en la historia del desarrollo del lenguaje o desarrollo cognitivo, pero sí existe incapacidad social y comunicativa con presencia de patrones de conducta, intereses y actividades restrictivos, repetitivos y estereotipados. Esto provoca que estas personas tengan dificultades en desarrollar habilidades adaptativas en su vida a pesar de tener un funcionamiento cognitivo normal.

Profundizando más en su perfil psicológico, cabe destacar que  aparecen dificultades en psicomotricidad. Muchas personas con Síndrome de Asperger presentan un retraso psicomotor que afecta a habilidades complejas que exigen coordinación, tales como montar en bicicleta o jugar al balón. También aparecen problemas con el equilibrio y dificultades en caligrafía relacionadas con la coordinación visomanual.

Típicamente las personas con Síndrome de Asperger tienden a acumular una gran cantidad de información sobre temas de su interés sobre los que muestran una preocupación inusual. El interés por ciertos temas impropios de la edad, pueden interferir gravemente con la atención y motivación de estos individuos por otras áreas de actividad. Además estos intereses limitados y restringidos pueden suponer un problema para sostener relaciones sociales y conversaciones.

A continuación os resumimos algunos aspectos sociales, conductuales y comunicativos característicos de la persona con Síndrome con Asperger:

  - Dificultad para llevar y mantener el ritmo normal de una conversación.

  - Se altera fácilmente por cambios en rutinas y transiciones.

  - Dificultad para identificar las emociones y pensamientos de los demás.

  - Literal en lenguaje y comprensión.

  - Muy sensible a sonidos fuertes, colores, luces, olores o sabores.

  - Fijación en un tema u objeto del que pueden llegar a ser auténticos expertos.

  - Físicamente torpe en deportes.

  - Dificultad para hacer o mantener amigos de su misma edad.
 

Las investigaciones estiman que 33 de cada 1000 personas podrían tener Síndrome de Asperger teniendo mayor incidencia en niños que en niñas. Sin embargo sólo un 4% de ellas están diagnosticadas.

Una adecuada identificación y atención temprana, un buen ambiente familiar, una adecuada respuesta educativa, una alta capacidad intelectual y de aprendizaje, son factores que predicen un mejor ajuste social, personal y emocional en la vida adulta.
No obstante sigue siendo poco conocido entre la población general e incluso por muchos profesionales.

En Kidáctica, apostamos por un modelo de intervención basado en una educación inclusiva en donde el profesional trabaja conjuntamente con las familias, el centro educativo y por supuesto con el niño con Síndrome de Asperger.

 

Marta García López
Departamento Psicopedagógico
KIDÁCTICA, aprendizaje y comunicación

 

Lecturas de interés:

  - Belinchón, M., Hernández, J., Sotillo, M., (2008). Personas con síndrome de Asperger. Funcionamiento, detección y necesidades. Madrid: CPA UAM.

  - Federación Asperger España: https://www.asperger.es/asperger.php

 


Claves para iniciar a los niños en la lectura

Fecha publicación: 05/05/2017 Categoria: Lenguaje

“El mejor regalo para un niño es un cuento”, Gloria Fuertes

 

Muchas familias suelen preguntarnos cuál es la edad idónea para leer a los niños. Nosotros recomendamos introducir la lectura alrededor de los doce meses, siempre y cuando elijamos libros adecuados y tengamos en cuenta algunas claves que os contamos a continuación.

Antes de los dos años, muchos padres no leen a sus hijos y suelen preguntarnos, ¿tiene sentido la lectura a edades tan tempranas? La respuesta es . La lectura con bebés supone una introducción al libro como objeto y como un juego más con el que aprender y disfrutar. Muchos papás suelen pensar que no tiene sentido leer a un bebé por la sencilla razón de que aún no puede hablar, pero tenemos que recordar que este primer contacto con los libros puede ser a través de las ilustraciones, imágenes y voces. Todos estos elementos estimulan al niño y le ayudan a crear significados desde edades muy tempranas. Y, lo más importante, motivarán a los más pequeños en el gusto y el amor por lo libros. 

Al mismo tiempo, la lectura enriquece el proceso de adquisición del lenguaje, desde la comunicación pre-verbal, pasando por las primeras palabras hasta llegar a la comprensión verbal. Cuando los papás leen un cuento, los bebés escuchan palabras y frases llenas de emoción, entonación y gestos. Esto ayuda a los niños a interpretar las palabras y en definitiva, a darles sentido dentro de la comunicación.

Cuando leemos cuentos, normalmente exageramos la entonación y utilizamos un ritmo más pausado con el fin de captar mejor la atención de los niños y ayudarles a comprender. Esta habilidad que ponemos en juego de forma intuitiva, les ayudará en un futuro a leer mejor en voz alta. Es un entrenamiento ideal para que esos bebés sean el día de mañana lectores más hábiles y competentes.

Os animamos a compartir lecturas con vuestros hijos desde que son bebés hasta que son más mayores. Curiosamente, cuando los niños de 6 a 8 años ya han establecido su lectura, es el momento en el que más disfrutan leyendo. Justo en estas edades muchos padres dejan de leer con sus hijos porque piensan que ya ha llegado el momento de que lean solos. Con esta idea echamos por la borda el gusto por la lectura que hemos desarrollado durante toda la primera infancia. Aunque nuestros niños sean más mayores, aprovechemos la lectura para crear momentos especiales, compartir aficiones y disfrutar en familia del gusto por la lectura.

Nos despedimos con 5 títulos muy recomendables para iniciar la lectura con bebés de 1 a 3 años:

  • “El Pollo Pepe”, de Nick Denchfield. Editorial SM.
  • “La cerdita Clea” de Nick Denchfield. Editorial Flamboyant.
  • “Cucú- Trás”. Editorial SM. 
  • “Pepe & Mila”. Editorial SM. 
  • “Las diez gallinas”, de Silvia Depuis. Editorial Edelvives

                                               

 

Marta García López,
Departamento Psicopedagógico
KIDÁCTICA, Aprendizaje y comunicación


Los beneficios de la música en el desarrollo de los niños

Fecha publicación: 12/02/2017 Categoria: Arte

                                                       

 

 

“La música es para el alma lo que la gimnasia para el cuerpo” Platón.

 

La relación entre la educación musical y el cerebro ha sido objeto de estudio de la psicología  durante la última década. Y es que, durante la primera infancia, la música brinda a los niños una gran experiencia de aprendizaje que engloba diferentes ámbitos de su desarrollo social, emocional y personal.

Un estudio de la Universidad de Florida, explica que la música tiene beneficios para el cerebro ya que aumenta su materia gris, especialmente en las zonas motoras, auditivas y visuales. Esta afirmación, tiene importantes repercusiones para la enseñanza ya que se demuestra que la educación musical puede contribuir enormemente al desarrollo integral de los niños desde edades muy tempranas.  

Además, la música como forma de expresión artística, posibilita el desarrollo de la creatividad, la imaginación y las emociones. Despierta sensaciones que afectan a todo el cerebro e influyen en el estado de ánimo de los niños.

¿Qué beneficios tiene la educación musical temprana?

  • Desarrolla el pensamiento creativo y artístico.
  • Amplia la capacidad lingüística.  
  • Desarrolla habilidades cognitivas como la concentración y la memoria.
  • Mejora la expresión corporal.
  • Favorece la expresión de emociones, sentimientos e ideas.
  • Potencia el aprendizaje de la lectura a través del sentido rítmico y la conciencia auditiva.

En Kidáctica siempre tenemos muy presente la importancia de la educación musical y nos encanta trabajarla a través de nuestros talleres y actividades.  En nuestra opinión, la música debe ser para los niños fuente de diversión y una forma de juego que les permita experimentar con los sonidos, los ritmos y su propio cuerpo. Además, también contemplanos la música como forma para expresarnos y relacionarnos con los demás de forma creativa.

A continuación os dejamos algunos consejos para trabajar la música con vuestros niños en la etapa infantil:

  • Canta a tus niños. Las canciones son una herramienta excelente para trasmitir conocimiento, aprender vocabulario y potenciar la memoria auditiva. Siempre que puedas, acompáñalas con gestos y movimientos. Además el hecho de cantar, favorece el vínculo social y afectivo.
     
  • Pon música mientras juega, dibuja o ven libros. Poner música de fondo durante cualquier actividad ayuda a los niños a relajarse y a concentrase. Recomendamos elegir música clásica y tranquila.
     
  • Crea instrumentos. Os animamos a construir con materiales cotidianos instrumentos que permitan crear sonidos y ritmos diferentes. Por ejemplo, botellas llenas de arroz, maracas con envases de yogurt, cajas grandes para imitar tambores…A continuación podéis jugar a repetir ritmos o a cantar canciones acompañadas de estos sonidos.
     
  • Llévale a un concierto. En la actualidad hay una amplia oferta de musicales y espectáculos dirigidos a niños que tienen como objetivo motivar el gusto por la música y tomar conciencia de su valor cultural de una forma divertida.

 

Marta García López,
Departamento Psicopedagógico
KIDÁCTICA, Aprendizaje y comunicación


Educando la Autoestima

Fecha publicación: 02/12/2016 Categoria: Emociones

 

“Un pájaro posado en un árbol nunca tiene miedo de que la rama se rompa, porque su confianza no está en la rama sino en sus propias alas”

 

  • ¿Qué es la autoestima?

La autoestima constituye una parte central en el desarrollo de los niños para la definición de su personalidad. Podemos definirla como la conciencia que cada persona tiene de su valía, conociendo los aspectos positivos y aquellos que puede mejorar.

La autoestima de los niños está relacionada con las experiencias y expectativas del mundo que le rodea. Por ejemplo, desde edades tempranas, el afecto de los padres hacia el bebé le ayudará a sentirse querido y le proporcionará la seguridad necesaria para sentirse valorado. A medida que el niño va creciendo, sus pequeños logros y el cariño de las personas que le rodean le ayudarán a sentirse bien.

Otra etapa muy importante en el desarrollo de la autoestima es la incorporación de los niños a la vida escolar. Es este período, la adquisición de nuevas habilidades, el sentimiento de competencia y las relaciones sociales tendrán un papel muy importante. Por ejemplo, la habilidad de leer jugará un rol relevante en el sentimiento de competencia y la visión que el niño tiene de sí mismo. Un niño que lee con dificultad posiblemente se sentirá menos capaz que el resto de sus compañeros, e incluso puede sentir miedo a ser rechazado por sus padres y profesores. 

Estos ejemplos muestran como en el transcurso del desarrollo, el niño vive experiencias satisfactorias y otras más negativas que irán forjando su personalidad. La clave para una autoestima positiva es que los más pequeños se sientan valiosos, conociendo sus puntos fuertes y siendo conscientes de sus dificultades, fallos o errores. Una autoestima sana implica querernos y aceptarnos tal y como somos, y favorecerá cualidades necesarias como la confianza en uno mismo, la sociabilidad, el entusiasmo, el interés o la empatía. 

Por todos estos motivos, la autoestima es el núcleo de nuestra personalidad, y es fundamental que padres y educadores seamos conscientes de ello. Os damos algunos consejos:

 

  • ¿Qué hacer para educar la autoestima?
  1. Celebra sus éxitos y logros por pequeños que sean. Valora su esfuerzo y no el resultado final “¡Enhorabuena! Lo has hecho muy bien y has trabajado duro”.
     
  2. Demuéstrale tu afecto con gestos y con palabras. “Te quiero”, “Estoy muy orgulloso de ti”, una sonrisa, un abrazo o un beso, trasmiten el cariño y afecto necesario para crecer con seguridad.
     
  3. Trátale con respeto y con delicadeza. Evita compararle con los demás o ridiculizarle cuando ha fallado o ha hecho algo mal.
     
  4. Confía en su capacidad para resolver dificultades. Es importante dejar a los niños cometer sus propios errores para ayudarles a aprender y madurar.
     
  5. Elogia sus actitudes positivas.  “Habéis trabajado muy bien en equipo ¡buen partido!”. Junto al resultado, valora siempre su actitud hacia los demás y su capacidad para lograr metas.
     
  6. Dile algo positivo todos los días. “Eres muy responsable” “Me encanta tu sonrisa”. Estos mensajes ayudan a los niños a hacer conscientes sus habilidades y sus cualidades positivas.

 

Si quieres profundizar más sobre este tema os recomendamos el libro “La autoestima de tu hijo” de Michelle Borba. En él encontraréis interesantes reflexiones para trasmitir a los niños cualidades y actitudes para crecer con seguridad y de forma feliz.

 

Marta García López
Departamento psicopedagógico
KIDACTICA, Aprendizaje y Comunicación